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Lo que puedes esperar cuando recibas atención en salud sexual por primera vez

Ya sea que es la primera vez que te haces un examen de Papanicolau o un examen testicular, o la primera vez que te haces un examen para detectar enfermedades trasmitidas sexualmente (ETS), ir a una clínica por servicios de salud sexuales puede ser una experiencia inquietante. Comprender lo que nos espera puede ser útil. Puede que vayas con el médico de la familia al que tengas años de conocer, a una clínica en tu localidad, o a un urólogo o ginecólogo que te hayan recomendado. Siempre es útil tener una idea mas precisa de lo que nos espera cuando pasemos por las puertas de dicha clínica. Si llegas a una clínica o consultorio por primera vez, es posible que tengas que llenar varios formularios… ¡muchos formularios! Así que planifica llegar entre 15 y 30 minutos más temprano, para que puedas llenar toda la papelería. Algunos de los formularios que tengas que llenar pueden ser los siguientes:

  • Una hoja de consentimiento, en donde le permites al doctor o a la clínica realizar las pruebas necesarias y administrarte los medicamentos necesarios

  • Un formulario con tu historia clínica, para que el doctor conozca tu estado de salud en general, la historia médica de tus parientes, y las condiciones que puedan afectar tu salud.

Es importante que leas cuidadosamente los formularios antes de llenarlos con la información que tengas, especialmente el formulario de tu historia clínica. El formulario puede contener desde preguntas sobre tu actividad sexual y uso de drogas, hasta preguntas sobre las enfermedades que predominan en tu familia, procedimientos médicos que se te hayan practicado, o enfermedades que hayas padecido. Esta información será usada únicamente por los proveedores profesionales de servicios de salud para poder determinar tu estado de salud y los servicios que puedas necesitar, así que es importante decir la verdad.

Nota: Sé franco con tu doctor o practicante de enfermería acerca de cualquier inquietud que tengas relacionada con la completa confidencialidad de tu caso. Obtén su palabra de que tu información no será compartida con tus padres o cualquier otra persona, excepto con los profesionales de salud que trabajan para asegurar tu bienestar.

Si eres mujer deberás saber cuándo fue el primer día de tu última regla. Esta pregunta se te hará cada vez que vayas al médico, por el resto de tu vida reproductiva (¡y a veces hasta después de que la misma haya terminado!). La mayoría de las mujeres jóvenes no tienen problema en llevar la cuenta de su última menstruación, aunque muchas sí tienen problemas para determinar cuándo ocurrirá la próxima. Pero si acaso tú no recuerdas cuándo tuviste tu última regla, asegúrate de tomar nota para tu próxima cita con el doctor. Ya sea que hayas sostenido relaciones sexuales en el pasado o seas virgen, puedes estar segura de que te preguntarán si estás embarazada. Esta pregunta también se te hará por el resto de tu vida reproductiva, en cada una de tus visitas al médico.

Indistintamente de tu sexo, algunas veces podrás escoger que te vea un doctor o una doctora; otras veces no podrás. Esto podrá causarte preocupación o vergüenza, pero recuerda que te examinará un médico profesional que tiene pacientes a diario, generalmente tanto hombres como mujeres. Así que, aunque puedas sentir un poco de timidez, todo saldrá bien. Sin embargo, si te sientes incómodo o incómoda puedes pedir que un asistente de tu mismo sexo esté presente contigo durante el examen físico.

Si te has tenido que quitar ropa para el examen médico, tanto el doctor como su asistente, si hubiere, saldrán de la sala de examen para que te puedas volver a vestir. Después regresará únicamente el médico para hablar contigo en privado acerca de tu salud, los próximos pasos a tomar, y para contestar cualquier pregunta que tengas.

¿Que hay acerca de la confidencialidad, los seguros médicos y el pago por servicios?

Algunas veces las ciudades o poblados tienen clínicas comunitarias y/ o clínicas que ofrecen servicios de salud gratuitos o de bajo costo para los jovenes. Muchas clínicas de planificación familiar también ofrecen servicios a bajo costo para jovenes que no pueden pagar. Así que, ya sea que hagas una cita previa o simplemente te presentes para recibir los servicios de salud, pregunta sobre las opciones de pago que te puedan ofrecer. Si alguien te pregunta si tu familia cuenta con seguro médico, y te preocupa que tus padres o guardianes puedan enterarse de que has ido por servicios de salud sexual, simplemente no proporciones información sobre el seguro médico. También asegúrate de que tu confidencialidad esté garantizada.

Si te preocupa el tema de la confidencialidad, pregúntale a la clínica o al proveedor de servicios de salud acerca de las políticas de confidencialidad que tengan para tu protección.

¿En qué consiste el examen testicular?

El examen testicular es en realidad un examen sencillo, aunque puede sonar incómodo o preocupante. Durante el examen (a menudo practicado durante un examen físico de rutina) el doctor te pedirá que te quites la ropa interior y te pongas de pié. Te examinará los testículos con delicadeza, tanto visualmente como al tacto, en busca de cualquier protuberancia o inflamación. El procedimiento toma solo unos segundos.

El motivo del examen testicular es el de realizar una detección temprana de cáncer, cuando éste aún puede tratarse. El examen testicular deberá realizarse cada año, ya que el cáncer testicular es uno de los cánceres más comunes en los hombres menores de 35 años.

Es muy fácil realizar un examen testicular en casa. Párate enfrente de un espejo para que puedas visualizar más claramente tus testículos. Es perfectamente normal que los testículos sean ligeramente de distinto tamaño; la diferencia de tamaño no está relacionada con la salud o con el desempeño sexual. Usa tus dedos para palpar cualquier protuberancia —por pequeña que sea— y determina asimismo cualquier inflamación o coloración rojiza. Recuerda también que deberás examinar el escroto para ver si tiene una apariencia inusual, sientes dolor o existe hipersensibilidad. Si hubiera algo inusual deberás ver de inmediato a tu médico.

¿En qué consiste el examen pélvico?

Puede existir mucha ansiedad relacionada con el primer examen ginecológico, y muchas mujeres jóvenes postergan este importante examen de salud preventivo debido a la ansiedad. Pero no te preocupes, he aquí una descripción completa del examen para que sepas exactamente lo que puedes esperar. Programa tu examen para los días en que no tengas tu regla, ya que ésta puede alterar algunos de los resultados.

Consejo práctico # 1: Pregúntale a la enfermera si deberás proporcionar una muestra de orina. Ya sea que necesites o no proporcionar la muestra, vacía tu vejiga antes de entrar a la sala de examen, ¡lo agradecerás! Una vez que la enfermera te haya tomado la temperatura, el pulso y la presión arterial, y te haya preguntado acerca de la fecha de tu última regla, probablemente te pida que te desvistas completamente y te dará una bata de tela o de papel para que te la pongas. Generalmente la enfermera te dirá si necesitas ponértela con la abertura hacia atrás o, mas frecuentemente, con la abertura hacia adelante. Con la bata abierta hacia adelante se facilita el examen de los senos. La enfermera generalmente te indicará en qué mesa te deberás sentar después de que te pongas la bata, y saldrá de la habitación para que puedas quitarte la ropa en privado. Cuando estés lista, el médico entrará y te pedirá que te acuestes sobre la mesa.

Examen de senos: El médico te abrirá o bajará la bata para exponer tus senos. Generalmente el médico comenzará por pedirte que levantes uno o ambos brazos por encima de tu cabeza. Entonces el médico comenzará a palpar tus senos, moviendo sus dedos en un patrón circular sobre todo el pecho, examinando cada área en círculos cada vez más amplios a partir de cada pezón. También exprimirá suavemente cada pezón para ver si emite algún flujo, lo que podría ser el síntoma de un problema. Luego de concluir el examen de senos, el médico podría enseñarte a realizar tu propio examen de senos.

Examen pélvico: Seguidamente, el doctor colocará dos descansapiés de metal, llamados estribos, a un extremo de la mesa, y te pedirá que pongas allí los pies. Te cubrirá las piernas con una "frazada" de papel, y te pedirá que te corras hacia abajo de manera que tus nalgas queden en la orilla de la mesa. Tus rodillas tendrán que flexionarse para permitir que puedas colocarte de esta forma en la orilla de la mesa. El doctor se sentará sobre un banquito y enfocará una pequeña lámpara sobre tus genitales. Luego abrirá tus piernas para lograr una perspectiva mas clara de tus genitales. La mayor parte de tu ansiedad probablemente esté enfocada sobre esta parte de la visita, pero es un procedimiento rápido e indoloro. El examen pélvico incluye el examen de:

  • Los genitales externos —El doctor realizará una inspección visual (que solo toma unos segundos) de la vulva, labia, y abertura externa de la vagina en búsqueda de signos de irritación, flujo, infección u otro problema.

  • El cuello uterino —Por medio de un espéculo insertado en la vagina, el doctor inspeccionará visualmente el interior de la vagina y el cuello uterino, que es la conexión entre la parte inferior del útero y la parte superior de la vagina. El espéculo puede ser de metal o plástico (su forma es parecida a la cabeza de un pato), y viene en varios tamaños. Sirve para separar suavemente las paredes de la vagina (para ver una imagen en WebMD, presiona el botón izquierdo del ratón aquí). Hoy en día, a veces los proveedores de servicios de salud entibian el espéculo para que sea más confortable su inserción (que insertar el metal frío). Ya que el cuello uterino no siempre está localizado exactamente en el mismo lugar, el doctor tendrá que mover el espéculo para localizarlo e inspeccionarlo visualmente en busca de signos de irritación, infección u otros problemas. En este momento se pueden realizar también diferentes tipos de exámenes, incluyendo:

    • El Papanicolau: América Latina y el Caribe tienen una de las tasas de incidencia de cáncer cervical más altas en el mundo. Afortunadamente, el cáncer cervical puede prevenirse; ocurre raramente entre aquellas mujeres que se realizan regularmente el examen. Las recomendaciones acerca de cuán a menudo, y a qué edad deberás comenzar a realizarte los exámenes de Papanicolau varían de país en país. En Costa Rica se le aconseja a las mujeres entre 25-59 años de edad a realizarse un examen cada dos años; en Chile lo recomiendan cada tres años para mujeres entre 25-64 años de edad. En los Estados Unidos, el Colegio de Ginecólogos y Obstetras (ACOG, por sus siglas en inglés) recomienda que el primer examen se realice a los tres años del primer encuentro sexual o a la edad de 21 años, lo que ocurra primero. ACOG también recomienda que las mujeres menores de 30 años se realicen un examen de Papanicolau cada año, ya que es más probable que estén expuestas a los virus de papiloma humano (VPH) o papilomavirus, que son los virus causantes de cáncer cervical que presentan el mayor riesgo de contagio. Para el examen de Papanicolau, el doctor toma una muestra de las células del cuello uterino con un pequeño raspador estéril. Esta muestra se coloca sobre una laminilla de vidrio llamada portaobjetos, y se examina en el laboratorio en busca de anormalidades que puedan indicar una condición precancerosa. La realización regular de este examen puede ayudar a asegurar que cualquier condición precancerosa sea detectada a tiempo y corregida antes de que se logre desarrollar un cáncer.

    • Infecciones de transmisión sexual (ITS): El médico toma una muestra de moco del cuello uterino con un hisopo, que luego envía al laboratorio para determinar la presencia de ITS como la gonorrea y la Clamidia. Si piensas que pudieras estar padeciendo una ITS, habla con tu médico. De lo contrario, tu médico pudiera no realizar un examen para detectar ITS a menos que encuentre evidencia física de algo; muchas veces las ITS no son físicamente aparentes.

  • Los órganos internos, incluyendo los ovarios y el útero —El medico realiza este examen con ambas manos: inserta dos dedos enguantados de una mano en la vagina, y presiona hacia abajo con la otra mano sobre la parte externa del abdomen. Esto permite que pueda palpar los órganos que están entre los dedos de ambas manos. El examen que se realiza con ambas manos es por lo general de corta duración. Aunque es un poco incómodo, no debiera ser doloroso. Si sientes verdadero dolor dilo de inmediato, ya que esto podría alertar al medico sobre ciertas condiciones que pudieran necesitar mayores exámenes.

  • Otros órganos internos —El doctor pudiera también realizar un examen rectal. Para este fin insertará un dedo enguantado en el recto y otro en la vagina, para palpar cualquier anormalidad entre la vagina y el recto. Este examen también pudiera ser un poco incómodo, pero al igual que el anterior, no debiera ser doloroso.

Consejo práctico # 2: Tú puedes realizarte un examen de senos en casa, y deberías de hacerlo cada mes. Párate enfrente de un espejo con los senos descubiertos. Párate recta y observa si tus senos muestran zonas fruncidas, sombras u otros cambios. Luego acuéstate y palpa tus senos de la misma forma en que lo hizo el doctor. Pueden sentirse ligeros abultamientos, pero esto es normal. Necesitas acostumbrarte a la forma particular en que tus senos se sienten normalmente. Esto facilitará que con el tiempo puedas identificar algún abultamiento anormal, si es que esto llegara a ocurrir. Si encuentras algún abultamiento inusual, haz una cita de inmediato para que tu médico pueda examinarte.

¿Como puedo obtener anticonceptivos?

Dependiendo del país en que vivas, puede que obtengas o no anticonceptivos en la primera visita que hagas a la clínica, sin necesidad de realizarte el examen pélvico. En los Estados Unidos, tanto el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, como la Sociedad de Medicina para Adolescentes, recomiendan que te hagas el examen. Esto no quiere decir que un examen pélvico no sea importante. Pero si deseas comenzar a tomar anticonceptivos y no estás lista para realizarte un examen pélvico, trata de obtener tus anticonceptivos si puedes.

Durante esta cita te podrán tomar la presión sanguínea, el pulso y la temperatura; asimismo, podrías tener que discutir tu historia médica y sexual con un doctor, enfermera, o practicante de enfermería. El doctor también podría preguntarte sobre tus necesidades específicas en cuanto a anticoncepción. Algunas cosas sobre las cuales podrías pensar son las siguientes —Protección contra embarazos no deseados e ITS; facilidad de uso, cuán a menudo hay que tomar el anticonceptivo, y su efectividad y efectos secundarios. Si no estás segura sobre qué es lo que te conviene, o si tienes preguntas sobre los distintos métodos anticonceptivos, este es el momento oportuno para preguntar. Por ejemplo, puede que hayas escuchado algún rumor sobre cierto tipo de método anticonceptivo, así que asegúrate de preguntarle a tu médico. Así, te podrá aclarar tus dudas.

Al final de la cita el doctor podría darte una muestra de prueba (suficientes pastillas anticonceptivas para uno a tres meses), y te pedirá que hagas una cita de seguimiento para unos días antes de que se terminen estas pastillas. El doctor te proporcionará las instrucciones sobre el uso del método anticonceptivo que hayas escogido, así que si te queda alguna duda ¡pregunta! Por ejemplo, la náusea es un efecto secundario común al comenzar el uso de anticonceptivos orales, pero dura solamente unos días y no vuelve a ocurrir como efecto secundario de la pastilla. ¡Es mucho mejor hacer la pregunta que tener un paquete de pastillas en la mano sin saber qué efectos puedan tener!

En cuanto a la cita de seguimiento, tú y tu doctor podrán discutir sobre cualquier problema que hayas experimentado con el método escogido o cualquier duda que haya surgido posteriormente. Este también es un buen momento para realizarte tu primer examen pélvico si no te lo hiciste antes.

¿Y la anticoncepción de emergencia?

En algunos países, la anticoncepción de emergencia (también conocida como AE, o "la pastilla de la mañana siguiente") puede obtenerse sin receta médica. Si no es así, tendrás que hacer una cita con tu doctor para obtener la receta médica y poder comprar la pastilla.

La AE es sumamente segura. Asimismo, tampoco necesitas realizarte un examen pélvico ni una prueba de embarazo para tomar la anticoncepción de emergencia. Si tienes problemas en obtener este tratamiento, contacta a tu clínica más cercana.

Para mayor información sobre la AE, abre nuestra página Web: http://www.ambientejoven.org/temas/2005/emergencia.htm.

El sitio Web de la Federación Internacional de Planificación de la Familia también contiene enlaces a asociaciones en América Latina y el Caribe que proporcionan servicios de planificación familiar, muchas de las cuales proporcionan servicios específicos para jóvenes y anticoncepción de emergencia. Busca la página:

http://www.ippfwhr.org/profiles/index.asp

¿Por qué no te haces un examen para ITS?

Hacerse un examen puede ser una experiencia tensionante, pero si sabes qué es lo que puedes esperar durante el mismo, puede que lo encuentres mucho más fácil. Algunas personas hacen una cita simplemente porque piensan que es una buena idea hacerse el examen si son sexualmente activos; otros pudieran tener síntomas de ITS. Pero, cualquiera que sea el caso, los pasos son similares: La diferencia reside en el tipo de ITS para el cual te estés realizando el examen.

Haz una cita con tu proveedor de servicios médicos regular, clínica de planificación familiar, clínica de ITS o clínica de salud comunitaria. Puedes realizarte exámenes para una variedad de ITS, incluyendo:

  • Gonorrea y Claminida; ambas son infecciones bacterianas; Tu proveedor de servicios de salud puede obtener una muestra directamente del área afectada (tal como la uretra, cuello uterino, ano o recto) utilizando un hisopo de algodón. Asimismo, el proveedor de servicios de salud puede pedirte una muestra de orina depositada en un vaso esterilizado. Por lo general las muestras se envían a un laboratorio para su diagnostico. Sin embargo, el doctor pudiera a veces colocar la muestra sobre un portaobjetos y observarla bajo el microscopio en ese instante, para determinar si existe alguna infección. Cuando las muestras se envían al laboratorio, pudieras tener que esperar hasta dos semanas para obtener el resultado. Si tus síntomas indican claramente una infección, el doctor pudiera prescribirte antibióticos en ese mismo momento, o pudiera esperar y pedirte que regreses mas adelante para iniciar el tratamiento si fuera necesario.
  • Herpes: El herpes genital (virus herpes simple tipo 2 ó HSV-2) es de difícil diagnóstico en ausencia de una erupción. Si tienes ampollas o úlceras en los genitales o el ano, deberás hacer una cita cuanto antes, para que un médico pueda realizar una inspección visual y/ o tomar muestras de las úlceras. Sin embargo, en la ausencia de úlceras, el médico puede tomar muestras de sangre para realizar el examen de HSV-2, aunque los resultados no siempre son concluyentes. Hoy en día existen medicamentos que sirven para controlar las erupciones, pero aún podrás transmitirle herpes a tu pareja. Asimismo, recuerda que el tratamiento no significa que haya una cura.
  • PVH: Para la mujer, el examen ginecológico anual es el mejor momento para determinar si tiene papilomavirus humano (PVH). De hecho, hay un examen específico para detectar el PVH en mujeres. Desafortunadamente, aun no existe un examen para determinar el PVH en hombres. Los brotes de tipo verrugoso en el área genital pueden indicar la presencia de PVH genital, aunque las verrugas no son comunes entre las personas que padecen PVH. Si tienes verrugas, pídele a tu médico que determine visualmente si tienes PVH y, si lo tienes, pídele que te sugiera algunos métodos de tratamiento. Recuerda, el tratamiento no constituye una cura.
  • Virus de hepatitis B: El virus de la hepatitis B (VHB) puede transmitirse a través del contacto sexual o por compartir agujas hipodérmicas infectadas. El VHB ataca al hígado y puede producir muchos problemas de salud e incluso la muerte. Hay un examen de sangre que detecta la presencia del virus. Los programas de vacunación contra la hepatitis B son relativamente nuevos, por lo que no todos los jóvenes pudieran haber sido vacunados en la niñez. Verifica con tus padres o médico si has sido vacunado en contra de la hepatitis B.
  • Sífilis: La sífilis es una ITS de origen bacteriano que puede tratarse con éxito y curarse con antibióticos. La sífilis tiene varias etapas y, si se deja sin tratar, tiene consecuencias graves en el largo plazo para las personas infectadas durante largos años, incluyendo una eventual ceguera, la demencia y/ o la muerte. Si tienes síntomas físicos (úlceras o chancros), tu médico podrá realizarte un diagnóstico visual. Sin embargo, pudieras no tener ningún síntoma físico, especialmente si la sífilis ha pasado a la segunda etapa. Un examen de sangre para detectar anticuerpos en contra de la sífilis siempre es recomendable si piensas que pudieras haber estado expuesto a esta enfermedad. Entonces, si los resultados son positivos, puedes recibir el tratamiento que necesitas para curar esta grave infección de transmisión sexual.
  • Tricomoniasis: Es una infección común que puede diseminarse durante la copula entre pene y vagina, o el contacto vulva a vulva (el área genital externa de la vagina). La mayoría de los hombres no experimentan síntomas, mientras que las mujeres pudieran o no tener escozor genital, irritación, y un flujo vaginal espumoso, amarillo-verdoso y maloliente. Tu proveedor de servicios de salud puede diagnosticar la tricomoniasis a través de un examen físico y una prueba de laboratorio. Generalmente puede tratarse con la prescripción de una sola dosis de medicamento. Es importante que le hagas saber a tu pareja, o parejas recientes, que has sido diagnosticado con tricomoniasis, para que también puedan buscar tratamiento y reducir la posibilidad de reinfectarse mutuamente.

¿Y para hacerme un examen de VIH?

Lo primero que hay que tener en mente sobre el VIH es que la prueba no detecta al virus, sino a los anticuerpos que se desarrollan como resultado de una infección. Además, es importante saber que las distintas personas pudieran necesitar diferentes cantidades de tiempo para desarrollar los anticuerpos. Mientras que la mayoría de las personas desarrolla anticuerpos detectables a los tres meses de la infección con VIH, algunas personas pueden tomar hasta seis meses para desarrollar anticuerpos después de la infección. Este es el llamado "periodo de incubación", durante el cual podrías resultar negativo a la prueba y, sin embargo, estar realmente infectado. Así que es importante hacerse la prueba de nuevo a los seis meses de haber entrado en contacto posible con el virus.

¿Qué significa esto? Digamos que tuviste relaciones sexuales sin protección el sábado por la noche y te preocupa haberte infectado. Un examen realizado el lunes por la mañana no podrá determinar tu estatus VIH a partir de ese incidente, pero hay una buena posibilidad de que un examen realizado a los tres meses sí arrojaría un resultado mas firme. Y, un examen realizado a los seis meses a partir de ése sábado, te daría la respuesta final acerca de si estás o no infectado con VIH. Esto no quiere decir que no deberías de realizarte el examen si estás preocupado. El examen de VIH que tomaste el lunes puede indicarte tu estatus VIH anterior al incidente del sábado.

Únicamente asegúrate de tener cuidado y de practicar el sexo seguro durante el periodo de espera entre pruebas, para que no infectes a ninguna otra persona. Y, si después de seis meses el resultado es negativo, ¡continua practicando el sexo seguro para protegerte!

Hacerse el examen de VIH puede causar mucha ansiedad. La entrevista y el examen son altamente confidenciales, y probablemente no puedas tener a nadie más contigo en la sala durante la entrevista o el examen. No obstante, podría ser reconfortante hacerte acompañar de algún amigo o pariente, para que espere y hable contigo antes de que veas al consejero.

Cuando llegues a la clínica posiblemente tengas que llenar alguna papelería y realizar algún pago. El consejero te realizará una evaluación de riesgo por medio de una serie de preguntas sobre tu historial sexual, uso de drogas e historial médico. Las preguntas arrojarán información que se usará únicamente para ofrecerte consejos para tu salud y bienestar futuros. Tus respuestas no se usaran para ninguna otra cosa, aunque debieras hacer preguntas si tienes alguna preocupación sobre este punto.

En seguida, el consejero procederá con el examen, para lo cual te sacará una muestra de sangre o te pasará un hisopo adentro de la boca. Una vez terminado el examen, se te pedirá que hagas una cita para entregarte tus resultados. Los resultados de los exámenes para VIH por lo general no se entregan por teléfono o correo, así que prepárate para hacer otra cita dentro de las siguientes dos semanas, a menos que hayas pedido una prueba rápida.

¿Cual es la diferencia entre un examen confidencial y un examen anónimo de VIH?

La confidencialidad del examen de VIH se asegura por medio de dos métodos. Las alternativas son: examen confidencial o examen anónimo. Asegúrate de preguntar si la clínica realiza exámenes anónimos, o si hay algún lugar cercano que los realice. Si no hubiera, pregunta quién o quienes tendrán acceso al resultado de tu examen, y en qué forma se guardará este resultado en tu archivo medico.

  • Examen confidencial: El resultado de este examen llevará tu nombre. Únicamente los profesionales médicos (y talvez algún departamento de salud estatal, dependiendo de dónde vivas) podrán ver el resultado. En algunos casos el resultado puede enviarse a tu aseguradora, o puede estar disponible para cualquier persona que tenga acceso a tu archivo médico.
  • Examen anónimo: Para este examen recibes un número al azar y/ o una combinación de letras y números. Este número es la única conexión con tu resultado; tu nombre no aparecerá en la papelería relacionada con tu examen de VIH. No podrás recibir una copia escrita de tu resultado.

¿Qué métodos existen para realizar las pruebas de VIH?

Hay varios métodos para realizar la prueba para VIH. Generalmente, el tipo de examen que se te ofrezca dependerá de los métodos que tenga disponible la clínica. Recuerda que todos estos métodos examinan la presencia de anticuerpos contra el VIH, y no la presencia del virus.

Consejo práctico: El VIH no se transmite a través de la orina ni de la saliva, pero puede transmitirse a través de la sangre. Por esto, no te puedes infectar con VIH a través de un examen de tu sangre para determinar la presencia de VIH. La persona en riesgo sería la persona que esté sacando tu sangre para realizar la prueba, si es que llegara a pincharse con la aguja usada para tomar tu muestra, y únicamente si tú estuvieras infectado con el VIH.

  • Prueba sanguínea: La toma de muestras de sangre para examinar la presencia de VIH podría ser una buena opción a menos que le tengas miedo a las agujas. La mayoría de los lugares ofrecen este tipo de examen. Es altamente preciso, aunque se necesita un par de semanas en obtener los resultados. La toma de la muestra de sangre es relativamente rápida y sencilla.
  • Prueba de orina: La determinación de anticuerpos a través de una muestra de orina también es posible. Las pruebas en orina no son tan específicas como las pruebas en sangre; esto quiere decir que no son tan exactas. En general, las pruebas en orina no se ofrecen en forma anónima.
  • Examen oral: Esta prueba requiere que se mantenga un hisopo de algodón especial entre la mejilla y la encía por aproximadamente dos minutos.
  • Prueba rápida: ésta generalmente proporciona resultados en 20 minutos, y es tan exacta como otras pruebas en sangre. Sin embargo, no está disponible en todos lados, así que tendrás que verificar con tu proveedor de servicios de salud o clínica, si es que éste es el tipo de examen que quieres.

¿Estas preparado para recibir el resultado de tu prueba de VIH?

Aunque hayas estado en calma durante las últimas dos semanas, puede que comiences a sentirte un poco nervioso cuando te subas al vehículo que te llevará a la clínica. Y aunque no puedas tener a nadie contigo en la sala cuando te den los resultados, puede que te reconforte que haya alguien contigo a tu llegada y salida de la clínica. Puede que los resultados no te los entregue la misma persona con la que hablaste cuando te hiciste la prueba, pero los resultados siempre se te entregarán en persona por un consejero calificado. El consejero confirmará tu nombre o número al azar para asegurar que el resultado es tuyo y no el de otra persona, y te dará el resultado. El protocolo de la clínica también pudiera requerir que se te hagan un par de preguntas antes de entregarte el resultado, para determinar la forma en que te hubiera podido afectar el tiempo de espera.

Por lo general, el protocolo también incluye una sesión de consejería después de que recibas el resultado. Resultado negativo —Qué es lo que puedes hacer para protegerte en el futuro, y si debieras considerar realizarte otra prueba cuando termine el periodo de incubación. Resultado positivo —Los próximos pasos que deberás tomar para mantener tu salud y disfrutar de una vida larga como portador del VIH.

Escrito por Kelly y Eric a base de información para los Estados Unidos y adaptado por Tara. Todos fueron internos con Advocates for Youth en 2005 y 2006. Traducido por Dense de Peña.