Ambiente Joven

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Le puede suceder a cualquiera
una rosa

por Ariel, educador de pares de YouthResource

Nota: Los nombres y/ o el sexo de los individuos mencionados más adelante en este artículo se han alterado y/ o modificado por motivos de privacidad.

La historia que les cuento más abajo es una colección de experiencias y conocimientos que yo he obtenido a través de mi trabajo con jóvenes LGBTI. Adicionalmente, algunos aspectos en esta historia reflejan mis experiencias personales en distintas relaciones.

Les presento a Alex:

Alex tiene 17 años y está en la escuela secundaria. Si hay una palabra que describe a Alex sería “platicador”. ¡A Alex le encanta hablar! Y… ¡vaya que Alex puede hablar! A Alex no hay nada que le guste más que pasarla con los “cuates”, quejarse de las ultimas tareas que han dejado los maestros y, no se nos olvide… “¡platicar!”.

Alex es el tipo de persona que siempre se las arreglar para ser la primera en saberlo todo. ¿Ya supiste que fulano de tal tiene novia? “Cilantros”, dice Alex. ¿Ya sabes quién se apareció buscando a…? “Cilantros”, dice Alex antes de que la pregunta siquiera se termine de hacer.

¿Ya te fijaste que Alex tiene la habilidad innata de hablar y conseguir y/ o comunicar información? Eso espero porque, aquí entre nos, ¡es una chica cotorra, actualizada e informada!

La he llegado a conocer bien tras muchos años de trabajar juntos. Descubrí que, como muchos de nosotros por ahí, Alex se identifica a sí misma como bisexual. Justamente hace poco, Alex rompió una relación abusiva que tenía con su antigua chica.

Relaciones Violentas y Abusivas en las relaciones de jóvenes LGBTIMI (lesbiana, Gay, Bisexual, Trangénero, Inquisitivo, Marica, Intersexo):

Para muchos jóvenes, ya sea que se identifiquen como heterosexuales, lesbianas, bi, trans o cualquier otra identidad sexual, la idea de entrar en una relación que se vuelva abusiva ni siquiera es algo que consideren. Digo… ¿en serio? ¿Acaso estamos pensando en eso? Entre los flirteos y las citas, las sesiones de besuqueos y las salidas divertidas… ¿alguien se pone a pensar en la posibilidad de violencia y abuso en su relación? Y para muchos de nosotros que nos identificamos como maricas, ¿de veras pensamos que nos pueda impactar este problema aparentemente de los heterosexuales? Al fin y al cabo, ¿no somos los gays personas “felices”?

El hecho es que, para muchos de nosotros, las perspectivas de entrar en una relación que pudiera desarrollar patrones de abuso NO está fuera de la posibilidad. La violencia entre parejas y el abuso en las relaciones ocurren todo el tiempo en las relaciones entre jóvenes. Adicionalmente, para aquellos de nosotros que nos identificamos con alguna de las minorías sexuales, el reconocer que el abuso ocurre, y afrontar el tema, puede ser una propuesta difícil.

En el caso de Alex, cuando se me acercó y me comenzó a contar acerca de las palabras hirientes de su novia, las llamadas a altas horas de la noche, las amenazas de “deshacerse” de ella, y el sinnúmero de veces que su novia trató de obligarla a hacer lo que la novia quería, me quedó muy claro que las cosas no marchaban bien. Pero a los ojos de Alex esta conducta era simplemente… “lo que hacen las chicas”, ¿verdad?

Como identificar la violencia:

Para muchas personas jóvenes como Alex, llegar a aceptar que la persona a la que aman realmente está actuando de forma abusiva y/ o con un comportamiento dañino no es fácil. Reconocer que nuestra pareja, conviviente, o que la persona que nos atrae o aquella de la que estamos potencialmente enamorados, nos está haciendo algo dañino es a menudo una noción que simplemente no podemos aceptar. No obstante, es imprescindible que estemos alertas para identificar los factores y comportamientos que nos indican que algo anda mal. Dentro de la comunidad LGBTIMI es un reto identificar y reconocer que algunos comportamientos son abusivos, indiferentemente del sexo de nuestra pareja.

¿Que debemos buscar? – ¡Las Banderas Rojas!:


El Reporte de los Estados Unidos de la Coalición Nacional de Programas Anti-Violencia (NCAVP por sus siglas en inglés) sobre la violencia doméstica Lésbica, Gay, Bisexual y Transgénero indica que en aquellas situaciones en donde existe violencia íntima de parejas (VIP) es importante reconocer y comprender que la forma en la que tendemos a definir y comprender el abuso depende en gran medida de nuestras experiencias personales. Es importante que todos reconozcamos los comportamientos que — aunque no sean vistos tradicionalmente como abusivos —, puedan ser utilizados en un contexto en donde exista la VIP.

En el caso de Alex, las llamadas a altas horas de la noche y que su novia tratara de controlar su vida no son nada nuevo. Ella lo veía simplemente como una parte normal de su relación entre dos mujeres. Para ella, la noción de que dos chicas en una relación podrían ser mutuamente abusivas simplemente no era posible.

Sin embargo, cuando examinamos a fondo la relación en su totalidad, quedó muy claro que la relación de Alex era cualquier cosa menos buena. He aquí algunos comportamientos claves los cuales Alex debería de haber notado en su relación, y a los que todos debemos estar atentos para poder identificar las relaciones abusivas o violentas:

  • Abuso verbal, tal como amenazas, burlas o el uso de apodos
  • Abuso emocional y/ o manipulación
  • Conductas controladoras, tal como en las relaciones dictatoriales y actos de este tipo
  • Retener los alimentos o el acceso a la comida, albergue, las comunicaciones, los viajes
  • Sexo forzado y /o no consensual
  • Amenazas de daños físicos
  • Violencia física
  • Abuso físico

En las relaciones LGBTIMI:

Existen varios otros factores que entran en juego para las relaciones LGBTIMI que son importantes de notar. Factores como los enumerados a continuación afectan la forma en que reconocemos y manejamos el abuso y la violencia en las relaciones LGBTIMI.

  • Que un individuo o un grupo de individuos estén “fuera” (declarados) o no lo estén
  • Si la relación es de conocimiento público
  • La forma en que alguien en la relación se identifica a sí misma, esto es: Heterosexual, Lesbiana, Gay,

    Trangénero, u otros
  • Que el comportamiento en cuestión sea parte de la “escena” o no lo sea
  • Que exista homofobia en la comunidad donde reside el individuo
  • El reconocimiento de la relación por las instituciones tales como hospitales, el departamento de policía, y el sistema judicial

Los tipos de factores arriba mencionados afectan directamente a los individuos dentro de las relaciones LGBTIMI y denotan abuso. La NCAVP también indica otros comportamientos específicos en las relaciones LGBTIMI a los que hay que estar atentos, incluyendo:

  • Revelando o amenazando con revelar la orientación sexual de la pareja a sus familiares, amigos, empleadores, etc.
  • Reforzando los temores de que nadie ayudará a la pareja porque son lesbianas, bisexuales, transgénero y que, por esta razón, la pareja “se merece” el abuso.
  • Alternativamente, justificar el abuso con la noción de que la pareja no es “realmente” lesbiana, gay, bisexual o transgénero; es decir, que él o ella ha tenido o tiene una relación con otra persona.
  • Diciéndole a la pareja que el comportamiento abusivo es parte de la relación LGBTIMI, o que no puede haber violencia doméstica porque está ocurriendo entre individuos LGBT.
  • Usando la realidad de pequeñas comunidades LGBTIMI para esparcir rumores para aislarlo/a de cualquier apoyo social

¿ Qué pasó con Alex?

 Se trataba de hacerle entender a Alex que la ansiedad, la indecisión y el miedo que a menudo sentía en su relación eran señales de que algo andaba mal. Una vez que pudo reconocer algunos de los estereotipos y los prejuicios que ocurren en las relaciones LGBTIMI fue capaz de mantenerse firme y defenderse. Fue capaz de “hablar” ¡de la misma forma que lo hace para todo lo demás!